¿Sabes que significa ser una mujer virtuosa?

Una mujer virtuosa es una mujer bendecida que vive de acuerdo con los principios de Dios y conforme a su voluntad. Cuando una mujer dedica su vida al servicio del Señor, ella se convierte en una bendición, en alguien que marca la diferencia en la vida de su familia.



Cualidades:


Valiosa: Su valor surge de su interior, de un corazón lleno del amor de Dios que busca bendecir a los demás con su comportamiento y con sus palabras.


Fiable: Como esposa, su compañero puede estar tranquilo y confiado porque sabe que en el corazón de ella hay bien, el deseo de hacer lo que es correcto. Esto trae bendición para ellos como matrimonio y como familia, como amiga es prudente guarda el secreto y aconseja con sabiduría.


Trabajadora: Usa sus dones, talentos y destrezas trabajando fuerte para proveer a su familia. Planifica bien su día y lo aprovecha al máximo.


Buena Administradora: Hace uso correcto de sus recursos sin desperdiciar o dejar las cosas a la suerte. Administra con sabiduría todo lo que tiene, invierte su tiempo y sus recursos para obtener el mayor beneficio para los suyos.


Generosa: Brinda ayuda a los que tienen necesidades y comparte sus bendiciones con ellos. Tiene un corazón generoso y se deleita en ayudar a los demás.


Da un buen ejemplo: La conocen por sus buenas obras, por su buen corazón y el buen ejemplo que da aun en circunstancias difíciles.


Temerosa del Señor: Tiene claro que lo más importante es la vida es el temor del Señor, lo que significa vivir de acuerdo con su voluntad y sus mandatos. No exhibe su belleza exterior a los demás. Busca solo que Dios mire su belleza interior y el deseo por agradarle.



Sabia: Adquiere sabiduría y por lo tanto puede tomar buenas decisiones, que construyen y por efecto bendicen a su familia. Sabe que de acuerdo a su actitud puede hacer que el sol brille en el corazón de la familia o que se desate la tempestad, y escoge la primera opción.


Trae alegría y orgullo a su marido: Es una mujer que, con su alegría, sabiduría y optimismo, adorna a su marido. Él se siente feliz y orgulloso de tenerla a su lado.


Es un regalo de Dios: Toma las decisiones bajo la dirección de Dios y recibe las cosas buenas que él quiere darle. Constantemente pide sabiduría a Dios para que él la guíe a la persona adecuada y la ayude a ser la esposa que él quiere que sea.


Su belleza fluye del interior: Cuida su apariencia exterior y busca honrar a Dios con todo su ser. Su énfasis está en tener un corazón que agrada a Dios, en cultivar la belleza que fluye desde el interior.


Instruye y anima a las más jóvenes: Cuando la mujer madura, aprende cómo agradar a Dios como esposa y como mujer. Decide compartir su conocimiento y sabiduría con las más jóvenes y las anima a buscar que Dios sea glorificado en sus vidas.


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